Postboda en L'Empordà

Esta fue mi segunda sesión con una pareja asiática, pero a diferencia de la primera, esta vez escogieron la zona de Begur y alrededores, en el Baix Empordà. 
Unos días antes de la sesión, trazamos una pequeña ruta entre los pueblos tan bonitos que hay en esa zona, intentando combinar pueblos costeros con pueblos del interior.

La jornada empezó a las 8 a.m. en su hotel. Allí la maquilladora les daba los últimos retoques antes de empezar una sesión que se iba a alargar hasta las 19 p.m.

Igual que con la otra pareja asiática, con la que también estuve casi un día entero, fue una sesión tan tranquila y gratificante como agotadora al final del día. Con la brutal diferencia que supone el hecho de fotografiar en un entorno tan agradecido, entre semana y fuera de temporada.

Al final creo que hice tanto de guía turístico como de fotógrafo. Es una zona que conozco muy bien. No en vano fue mi zona de veraneo desde los 18 años, cuando mi madre se fue a vivir a Begur.

Y me encantó. La paz, la tranquilidad, el volver a recorrer paisajes y pueblos a los que hacía tiempo que no volvía. Y las caras de ellos. ¡Qué regalo! Estaban realmente emocionados con cada lugar, con cada pueblo, con cada paisaje... Eran tan amables y agradecidos que sólo por eso ya valía la pena.

Al final de la sesión incluso me confesaron que cuando tuvieran un hijo volverían y haríamos una sesión familiar.

Recuerdo volver en coche en pleno atardecer, sin haber visto ninguna noticia, sin haber consultado ningún whatsapp, ni facebook, ni instagram, nada. Sólo paz. Hoy en día, una extraña y maravillosa sensación.

Aquí os dejo una pequeña galería con unas cuantas más...